
| Victor Ponce |
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| AMEA ASOCIACION MUNDIAL DE ESCRITORES ANDINOS |



| AMEA * Andean Writers - Escritores Andinos |




| EL HOMBRE: subs-tancial realidad, accionada por la Creación. Conteniendo en su integridad las más sutiles capacidades para lograr su cristalización y la plena predisposición para ejecutar las diversas y múltiples actividades que su vivir requiere. Consta de dos capítulos: IDENTIFICACIÓN CONSIGO MISMO RENOVACIÓN INTEGRAL DE SU SER. |
| LA AMISTAD. LA VERDAD. El planteamiento de la Verdad siempre asegura una serie de controversias. Ha sido dilucidado innumerables veces, pero en muchos de los casos ha quedado como un simple concepto o como una gran confusión. Es éste un planteamiento cósmico de la Verdad y su modo de encontrarla, primero y fundamentalmente, en un mismo. Además, un trabajo de análisis y comprensión sobre un nuevo y profundo sentido de la Amistad: como la sabia y suprema relación de afinidad y amor con nosotros mismos y con los demás. Así como la creación del Día Mundial de la Amistad y de los Centros y Talleres de Amistad, como sabiduría de la vida, para una auténtica Confraternidad Humana. |
| “Después de media hora de descenso, sobre estables escalones y pequeños llanos, finalmente selva, la ansiada ciudad del Paititi; y, como esperaba, semejante en esplendor a la que había conocido anteriormente en una ignota Piedra Flor. Pero ésta, al mirarla con gozo, me di cuenta de que no tenía la arquitectura de una flor… Largo rato me costaría descubrir con fascinación que la ciudad representaba a una delicada orquídea, como la más bella de las tantas que pude encontrar prendidas entre las peñas a los costados del largo y anónimo camino que acababa de recorrer. TIKA KORI INTI LLACTA, la Ciudad Orquídea del Dorado Sol --un centro terrestre del saber cósmico--, estaba diseñada esencialmente de piedra, oro y luz, y complementaban su soberbio ornato distintivas orquídeas y muchas otras flores igualmente vívidas y despiertas, con las cuales completaba su forma de libro-jardín. Y aunque el invasor español jamás holló su suelo empedrado de oro, por su noticia el mundo entero llegó a conocerla como “EL DORADO”, la perdida ciudad de los Inkas. Designación, que con la connotación de “Nobleza y Sabiduría”, comprobaría después que sus propios moradores acostumbran así a llamarla. Recapitulé, entonces, mientras recobraba el aliento, que en la urbe primordial conocí al hermano Piedra de la manera más singular: vi como se iban iluminando sus contornos con progresiva intensidad en tanto se hacían menos tenues los rayos de una luz ruborizada que iba precediendo la majestuosa salida del sol; y mientras su cuerpo se oponía iridiscente al rayar del alba, me fue imposible reconocer su inadvertida figura. Cuando llegamos cerca y pude distinguirle claramente, quedé pasmado... ¡¿Sí, era Él?! |